¿Por qué debes hacer un calentamiento suave?

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Cómo hacer el calentamiento

Una situación es bastante habitual en muchos ciclistas es empezar la sesión a un ritmo demasiado fuerte o incluso sin haber hecho un calentamiento.

Esto acostumbra a pasar los días en que no tienes mucho tiempo disponible y como llevas todo el día ‘mirando el reloj’ para llegar a tiempo a todos lados, en el momento de subirte a la bici haces lo mismo. También acostumbra a pasar el día que vas con un compañero que tiene más nivel que tú y no quieres ‘quedarte atrás’.

Un buen calentamiento tiene dos funciones principales:

Subir progresivamente las pulsaciones

¿Recuerdas cuando eras muy pequeñito/a y eras capaz de levantarte de la silla y salir corriendo a toda velocidad?

Con el tiempo hemos perdido esta capacidad de tener una velocidad explosiva, ya que nuestras fibras musculares lentas se han desarrollado más que las fibras de contracción rápida. Esto significa que si ahora mismo intentas levantarte de la silla y salir corriendo a toda velocidad, o bien tendrías problemas musculares, o bien te agotarías en muy poco tiempo.

Esta situación no es para nada mala, pero debemos ser conscientes de ello.

Si ahora piensas en la misma situación de un niño saliendo corriendo a toda velocidad, seguro que piensas “…bueno, sólo es cuestión de esperar a que se fatigue y yo a mi ritmo lo supero…”, es decir, la fábula de la liebre y la tortuga.

Así pues en el momento de empezar una sesión con la bici, te recomendamos que los primero 10′-15′ sean bastante cómodos y que no quieras correr más de la cuenta.

Buscar las primeras sensaciones

Ligado al tema anterior, los primeros minutos en que hacemos una actividad deportiva, nos sirven para tener las primeras sensaciones y ‘buscar el tacto’.

Si te fijas en los jugadores de basket antes de un partido, tienen un buen rato de ‘práctica de tiro’ para ir ‘calibrando’ su puntería 😉

Con la bicicleta también buscamos lo mismo… queremos empezar a un ritmo muy cómodo para sentir cómo pedaleamos correctamente, que nuestra posición encima de la bici es correcta y no nos duele nada.

Imagina en el caso anterior, en el que nos levantamos de repente de la silla y salimos corriendo a toda velocidad… ¿crees que las sensaciones en ese caso serán muy buenas?

Y como ya sabes que lo que bien empieza, bien acaba… un buen calentamiento te asegurará una buena sesión 😀

Nota: En el caso que salgas a rodar con compañeros que tengan un nivel un poco superior al tuyo, es sólo cuestión de comentarles que los primeros minutos no vayan demasiado rápido, que tú primero quieres calentar bien y después ya les ganarás en todos los piques…