5 excusas típicas para saltarte el entrenamiento de fuerza

5 excusas típicas para saltarte el entrenamiento de fuerza

El entrenamiento de fuerza tiene beneficios increíbles para los ciclistas, pero a menudo se pasa por alto o se omite por completo.

Echemos un vistazo a las 5 mejores excusas que usan los ciclistas para saltarse el entrenamiento de fuerza.

“Ganaré demasiado volumen”

Muchos ciclistas usan esto como una excusa para no entrenar la fuerza. El entrenamiento de fuerza tiene sus efectos secundarios, pero en su mayoría incluyen sentirse más animado, reducir la grasa corporal y mejorar el aspecto físico. Además, el entrenamiento de fuerza mejorará tu fuerza, potencia, economía del gesto técnico y te ayudará a reducir el riesgo de lesiones.

El entrenamiento de fuerza consistente (cuando se combina con la nutrición adecuada) te brinda estos beneficios porque te ayuda a aumentar la masa muscular magra; lo que significa un cambio en la composición corporal (mayor porcentaje de agua corporal, menor porcentaje de grasa corporal). Además, los entrenamientos regulares con pesas ayudan a aumentar la fuerza, que luego puedes transferir a la bicicleta.

Si has dicho alguna vez el “trabajo con pesas me hará ser demasiado voluminoso”, no te preocupes… hoy es un nuevo día. Cambia esa mentalidad y creencias limitantes sobre el entrenamiento de fuerza y ​​piensa en los beneficios en su lugar.

“No pedaleo tan bien después de un entrenamiento de fuerza”

Algunos ciclistas estarán familiarizados con los entrenamientos en bloque, que consisten en un entrenamiento de fuerza seguido de un rodaje con la bici ¿Cómo se sienten tus piernas la primera vez que haces un entrenamiento en bloque? Posiblemente sientas las piernas muy pesadas y torpes, ¿verdad? Pero, a medida que continúes entrenando e implementando más y más entrenamientos en bloque, te encontrarás pedaleando con mayor fluidez.

De hecho, en ciertos momentos de la temporada, los ciclistas que entrenan con ADN Ciclista usan frecuentemente los entrenamientos en bloque para maximizar los beneficios de cada una de las sesiones y poderse preparar para sus objetivos de la temporada.

Una de las claves para preparar el cuerpo para el día de la carrera es enseñarle a tener un buen rendimiento incluso cuando está cansado. Recuerda… no quieres que el día de la carrera sea el momento más duro de tu temporada.

“Hago yoga en lugar de entrenamiento con pesas”

El yoga es genial, al igual que muchas actividades que aumentan la fuerza, la movilidad y el equilibrio. Pero el yoga no reemplaza el entrenamiento con pesas, porque no sobrecarga los músculos de la misma manera. Para aumentar la potencia y obtener las adaptaciones mencionadas anteriormente, debes complementar tu práctica de yoga con algunos ejercicios de pesas.

Cuando hablamos de entrenamiento con pesas, estamos pensando en la sala de pesas, trabajando con mancuernas, barras, máquinas, ejercicios pliométricos; que no te asuste tanto hierro… sólo es cuestión de cogerle el gusto.

“Entreno con pesas… pero solo en pretemporada”

¿Cómo sería tu rendimiento en carrera si solo entrenaras 2-3 meses al año?
¿Cómo sería la composición de tu cuerpo si solo te centraras en comer bien de 2 a 3 meses al año?
La respuesta a ambas preguntas es… “no muy buena”.

Evidentemente habrá cambios en la frecuencia a lo largo del año, pero centrarte en cualquier cosa durante solo un breve período dentro de toda la temporada, especialmente el entrenamiento con pesas, producirá resultados mediocres.

Al igual que con todos los aspectos del entrenamiento y la nutrición, si buscas obtener el máximo beneficio, el entrenamiento de fuerza debe realizarse durante todo el año.

“No tengo tiempo”

Encuentras tiempo para salir con la bici, ¿no?
Entonces, ¿por qué no tienes tiempo para tu entrenamiento con pesas?

Porque no lo has considerado una prioridad. Dedicarle un tiempo al entrenamiento con pesas no significa agregar más tiempo a tu programa de entrenamiento semanal. Simplemente significa tomar el tiempo disponible que tienes y volver a calcular la relación trabajo-descanso para asegurarte de que el entrenamiento de fuerza reciba tanta atención como tus otros entrenamientos.

Ya sea que tengas siete, quince o veinticinco horas por semana para entrenar, es solo cuestión de tomar tu tiempo disponible y encontrar la combinación adecuada para ti.

Si has detectado que alguna vez has usado alguna de estas excusas para evitar el entrenamiento de fuerza, no te alarmes… hoy es un buen día para cambiar el chip 😉

(fuente: Dr. Rick Kattouf)

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