//¿Cuál es tu motivación ciclista?

¿Cuál es tu motivación ciclista?

Son las 6:00 de la mañana y apagas la alarma. Es hora de levantarte de la cama y hacer un poco de rodillo en ayunas antes de ir a trabajar. Suena atractivo, ¿verdad? ¿Es suficiente motivación?

En la cama se está muy bien, pero si continúas acostado allí, perderás tu entrenamiento. “Es solo un día”, te dices a ti mismo. Racionalizas por qué está bien perderte tu entrenamiento de hoy. Programas nuevamente la alarma y vuelves a dormir.

Mientras tanto, hay otro ciclista (ese con que el que te mides en cada marcha cicloturista o carrera en la que participas) que no se pierde el entrenamiento. Se levanta y lo hace. La idea de perder un entrenamiento ni siquiera se le pasa por la cabeza. Nunca lo ha hecho, en realidad.

¿Cuál es la diferencia entre tú y ese otro ciclista? ¿Por qué él está a hacer lo que sea necesario para alcanzar sus metas, y tú sin embargo, te das permiso para holgazanear? La motivación tiene mucho que ver con eso.

A veces, la falta de motivación proviene del éxito.

Exacto. Cuando tienes un objetivo genial y realmente motivador para la temporada y lo alcanzas, normalmente te preguntas a ti mismo: “¿Y ahora qué?” Es mucho más fácil llegar a la cima de la montaña que quedarse allí.

¿De dónde vendrá esa motivación intrínseca una vez que hayas alcanzado la cima?

Si realmente deseas alcanzar tus objetivos, pero te falta motivación, tómate un minuto y haz este ejercicio. Cierra los ojos e imagina que terminas tu carrera objetivo de la temporada, por debajo del objetivo que te propongas. Imagina cómo te hace sentir eso.

Ahora, véte a ti mismo diciendo a otros cómo no alcanzaste tu objetivo. Imagínate mirándote en el espejo y diciéndote a ti mismo que está bien, que lo “conseguirás la próxima vez”. Lo más importante es guardar en la memoria esa imagen cuando pienses en omitir el siguiente entrenamiento.

Lo que te mantiene motivado es tener metas a largo plazo y concentrarte en hacer bien las tareas pequeñas, incluso cuando es realmente temprano y frío y nadie está allí animándote. En estos momentos, eres tu propio motivador.

Estos son los factores clave que deben mantenerte motivado para seguir entrenando durante los días más difíciles.

1. Recuerda que el ciclismo es una opción de estilo de vida.

Esto es cierto para la mayoría de nosotros. Estás continuamente pensando en esa ruta larga del próximo fin de semana. Estás planeando unas vacaciones familiares alrededor de una carrera (o tratando de no hacerlo a veces). Se trata de comer saludablemente y entrenar no es solo “hacer ejercicio” sino que es “entrenar”.

2. Recuerda que estás entrenando para un objetivo.

No estás haciendo los entrenos para adaptarte a un par de pantalones más estrechos. Estás entrenando para vencer tus registros anteriores, para vencer a tu vecino, a tu compañero de entreno y, por supuesto, a tus rivales. Estás entrenando para superar tus límites y ver de lo que eres capaz. Entrenas todos los días viéndote cruzar la línea de meta con una sensación de satisfacción. Te ves superando a tus rivales, ¿cómo de bueno va a ser eso?.

3. Necesitas alcanzar tus objetivos para alcanzar tus metas.

Cuando anotas tus metas para el año, que vas a completar un número n de kilómetros, sabes que si pierdes UNA semana de alcanzar ese objetivo, tendrás que recuperar esos kms en algún lugar a lo largo del recorrido. Ver esos resúmenes semanales es una buena motivación para comparar el año pasado a este año con respecto a las horas completadas, los kms recorridos, etc. es suficiente motivación para evitar que te quedes en la cama el siguiente día frío.

4. Sigues elevando el nivel.

Los atletas motivados constantemente suben el nivel por sí mismos. Nunca hay “suficiente” y nunca hay una excusa, es solo para el próximo objetivo. Piensan: “¡Qué bien, he hecho el test a 32 km/h, el próximo lo tengo que hacer en 33!”. Y así sucesivamente. Los atletas motivados ven una meta como la siguiente colina para escalar. Harán todo lo posible para llegar allí, y están resueltos a que esto suceda.

5. Decides elegir lo que es bueno vs. lo que es más fácil para ti.

Es muy fácil tumbarte en el sofá al llegar de la oficina y ver la tele hasta altas horas de la noche. Es mucho más difícil acabar tu jornada con una sesión de tonificación en casa o bien en el rodillo y después ir a la cama. Estos son los tipos de decisiones que puedes tomar en Febrero para ayudarte en tus carreras clave en Julio y Agosto.

No hay mejor sensación como ciclista que estar en la línea de salida sabiendo que entrenaste más duro que todos tus compañeros, y que has hecho todo lo posible para alcanzar tu objetivo el día de la carrera. Y no hay nada peor que lo contrario, ¿verdad?

Prepárate para el éxito que deseas tener durante tu temporada. No es fácil ser bueno o ganar tu grupo de edad, o subirte al podio en esa carrera local. Si lo fuera, entonces habría muchas más personas que lo estuvieran haciendo. Depende de ti alcanzar esa meta y alcanzar ese nivel que no creías posible.

En resumen, pregúntate…

¿Estoy haciendo todo lo posible a diario para mejorar, de modo que cuando finalice mi carrera, sabré que hice absolutamente todo lo que podía para tener mi mejor día?

Si la respuesta es no, ¡entonces hay trabajo por hacer!

(fuente: Mike Ricci)

2018-04-20T08:24:56+00:00 Categories: Psicología|Tags: |